YouTube Warriors

Hoy os ofrecemos algo muy especial, y por tanto difícil de categorizar: una pequeña obra de teatro. Seguro que a algunos os suena muy familiar, pues se basa en testimonios y experiencias que hemos ido recogiendo a lo largo de los años. Mutatis mutandis, de hecho, se puede aplicar prácticamente a cualquier arte marcial o deporte de contacto conocido. Esperamos que la disfrutéis.

Jose María Carrasco

YOUTUBE WARRIORS

Minicomedia en dos escenas

ESCENA PRIMERA

Sala de entrenamiento de un gimnasio cualquiera. Un chaval que ha pasado ligeramente la pubertad, bastante desgarbado y ataviado con un pantalón de chándal fosforito, unas deportivas extravagantes y una camiseta negra estampada con una calavera, varias tallas más grande que la que le vendría bien, irrumpe de pronto, atajando sin el más mínimo atisbo de delicadeza la explicación del instructor al grupo de alumnos que está atendiendo a la misma.

CHAVAL.

¡Eh, tú, tío…!

INSTRUCTOR.-(Volviéndose.)

¿Es a mí?

CHAVAL.

¡Pos claro, tío! ¿A quién va a ser? Que m’han dicho ahí, a la entrada, que eres el profe de eso de los cuchillos, ¿no?

INSTRUCTOR.-(Acercándose solícito.)

Sí, soy el instructor de Eskrima. Me llamo Antonio. ¿Y tú eres…? (Tendiéndole la mano.)

CHAVAL.-(Dándole un papirotazo a la mano en lugar de estrecharla.)

Yo soy el Maqui, tronco. Encantao.

INSTRUCTOR.

¿Maqui? ¿Ese es tu nombre?

CHAVAL.

¿Te estás quedando conmigo? ¡Joder, no, me llamo Jorge! Pero todos me llaman Maqui porque soy una máquina de matá. (Hace unos cuantos gestos rápidos al aire que se supone son golpes, pero que simplemente quedan ridículos.)

INSTRUCTOR.-(Permaneciendo en calma pero conteniendo a duras penas la risa.)

Ah, ya veo. ¿Y qué querías, Maqui?

CHAVAL.

¿Pos que voy a querer, tronco? ¡Que quiero ver eso de manejar los cuchillos, a ver si me podéis enseñar algo! Solo cuchillos, ¿ein? Ná de palos ni polleces de esas, que son un muermo. Pero vamos, que yo creo que va a ser que no.

INSTRUCTOR.

¿Y eso? ¿Tienes experiencia?

CHAVAL.

¿Que si tengo experiencia? ¡Coleguita, ya te digo que soy una máquina de matá!

INSTRUCTOR.

Ya, bueno… Me refería a qué estilos has practicado.

CHAVAL.-(Poniendo cara de no entender ni una palabra.)

¿Ein?

INSTRUCTOR.

Estilos, sistemas que hayas entrenado: Sayoc Kali, o quizá Lameco, o Pekiti Tirsia… ¿O quizá algo no filipino, algo de Silat, o Krabi Krabong…?

CHAVAL.-(Mirándole con cara de extrañeza.)

Tío, ¿passa con tu boquita? Hablas mu raro, tú. Yo entreno en el parque con mi colega, el Rulas. Pero ni estilos ni pollas en vinagre. Entrenamos lo que de verdad mola mazo, lo cañero: nos vemos en el Tubo vídeos de cuchillacos o pelis guapas, y el finde vamos y nos ponemos a practicar lo que vale, pero sin mariconás, que anda que no hay ful por ahí, y mendas haciendo cada gilipollez… Yo y el Rulas nos hemos quedao con lo chulo que lo flipas, que nosotros somos la hostia y sabemos distinguir lo guai.

INSTRUCTOR.

Sí, ya veo. Seguro que lleváis mucho tiempo practicando y tenéis una amplia experiencia para saber qué es bueno y qué no…

CHAVAL.

¡Ya te digo si tenemos experiencia! Tres meses que llevamos, casi cuatro. (Apoya la mano derecha en el hombro del instructor, se inclina hacia él y baja la voz.) En confianza, tío, lo que te dije antes: que yo creo que aquí no me podéis enseñar ná, pero como han abierto esto al lao de mi insti y vi eso de “eskrima”, que lo pone en algunos vídeos del Tubo… pos ná, que m’he pasao a dar un rulo por siaca. No te ofendas, tronco, pero pa mí que soy yo el que os podría enseñar algunas cosas, que parecéis unos pringaos…

INSTRUCTOR.-(Poniendo cara de asombro.)

¿Tú crees?

CHAVAL.

¡Que sí, colegui! Que a mí y al Rulas nos dejan en Afganistán con un cuchillo, y ¡pim, pam, pim, pam…! (Vuelve a hacer otro montón de gestos ridículos como si cortase el aire.) Damos matarile a todos los talibanes en ná y menos.

INSTRUCTOR.

¡Hombre, no me digas! Precisamente aquí en clase tengo ahora mismo entre mis alumnos a un militar, un soldado que ha estado ya en Afganistán dos veces y se vuelve para allá dentro de unos días. Yo hago lo que puedo, pero seguro que tú le puedes mostrar algo que le resulte mucho más útil, si eres tan amable.

CHAVAL.

Dabuten, colega. Vamos p’allá que te lo voy a dejar nasío pa matá, ya verás. Niquelao va a quedar. (Sin esperar más se va hacia el grupo de alumnos, que se ha mantenido apartado y entrenando por su cuenta.) ¡A ver, troncos, ¿quién es el milico que se va p’Afganistán?!

TELÓN

ESCENA SEGUNDA

En un parque cualquiera, sobre el césped de uno de los parterres, dos jóvenes están charlando animadamente. Uno es el Maqui, el chaval de la escena anterior. El otro su colega, el Rulas. Ambos van vestidos de manera muy similar a la del Maqui en la primera escena.

MAQUI y RULAS. Después, INDIVIDUO

RULAS.

O sea, que eran malos.

MAQUI.-(Con expresión de sumo desprecio.)

¿Malos? ¡Malos no, lo siguiente! ¡Qué panda mataos! Unos pringaos, Rulas, lo que yo te diga.

RULAS.

Entonces, el milico…

MAQUI.

Seguro que me lo puso a ver si me acojonaba, porque el tío era un armario… ¡jodé, tó tocho pero tocho, tronco! Pa mí que estaban compinchaos, y que el notas del profe me dijo lo de que se iba p’Afganistán y que le enseñase algo a ver si me daba un kunfú y se partían el ojete. Pero ya me conoces, ¡al Maqui no lo acojona ni Dios! Quedamos en que el paquetón aquel m’hacía un ataque con el cuchillo y yo me defendía, ¿vale? Pues pa mí que aún ni s’ha coscao de lo que le pasó, porque en cuanto se movió, le hice el movimiento aquel guapo de la peli esa de los Mercenarios, la del Silvestre Estallone. (Lo pronuncia en castellano tal cual está escrito.) Y… ¡zasca!: al suelo que se va flipao del tó, y el cuchillaco en mi mano. (Ambos se ríen estruendosamente un buen rato.)

RULAS.

¡Joder, Maqui, eres la caña! ¡Puta madre! (Entrechocan los nudillos en un gesto muy yanqui que sin duda han sacado de alguna película.) O sea, que te quisieron dar por el bul y vas y eres tú el que les da. ¡Con dos cojones, tío! ¿Y luego qué pasó?

MAQUI.

¿Pos qué va a pasar, tronco? Que me piré, que ya vi que de esos gilis no iba a aprender ná y no iba a perder más tiempo, que ya les vale.

RULAS.

Ya te digo. Bueno, ¿y qué hacemos hoy?

MAQUI.

Pues ya que me he acordao de la peli esa de los Mercenarios, hay una cosa que hace el Jasón Estátan que flipa de la leche: lanza guapamente dos cuchillacos mientras da una voltereta y… (En ese momento se les acerca, visiblemente contento, un individuo que pasa por allí, aproximándose por la espalda del Maqui de tal manera que no puede ser visto por este. Es bastante mayor que cualquiera de los otros dos chicos, menudo y de estatura a todas luces inferior. Viste con normalidad. Al oír su voz, Maqui se envara y palidece ostensiblemente.)

INDIVIDUO.

¡Hombre, Maqui, qué alegría! Como Antonio, el instructor, me comentó que le habías dicho que quedabas a entrenar los fines de semana con tu amigo el Rulas en el parque, pensé en darme una vuelta a ver si te encontraba… ¡y he tenido suerte, qué bien! ¡Casi ni me lo creo!

RULAS.

Maqui, ¿quién es este notas?

INDIVIDUO.

¡Ah, perdona, no me he presentado! Tú eres el Rulas, ¿verdad? Encantado, yo soy Enrique. (Le tiende la mano al Rulas y se la estrecha.) Conocí a tu amigo el otro día, que se pasó por el gimnasio donde entreno Eskrima.

RULAS.

¿Del gimnasio? ¿Tú eres uno de los pringaos?

INDIVIDUO.

¿Pringaos? Bueno, sí, supongo que a vosotros, que sabéis tanto de esto, os pareceremos todos unos pringaos. Precisamente por eso quería verte, Maqui: como el otro día estabas tan mal y al final no pudiste hacer nada, a ver si hoy te encontrabas ya mejor y puedes enseñarme algo útil, que me voy dentro de un par de días.

MAQUI.-(Cada vez más pálido y casi mudo.)

Yo…

RULAS.

¿Que te vas, tronco? ¿A dónde?

INDIVIDUO.

A Afganistán. Es que soy militar, y me toca estar allí una temporada. El Maqui se brindó amablemente a enseñarme algo que me sirviese de verdad si nos atacaba algún talibán loco…

RULAS.-(Con cara de sorpresa.)

¿A Afganistán? ¿Tú eres el milico ese tan tocho…?

INDIVIDUO.

¿Tocho, yo? No, no soy muy grande. ¡Ojalá! Supongo que el Maqui me ha hecho un favor describiéndome con demasiada benevolencia. (Volviéndose hacia el paralizado Maqui.) Muchas gracias, Maqui, eres un tío genial.

MAQUI.

Yo… (Sigue repitiendo la misma palabra, casi como si no supiese otra.)

RULAS.

¡Coño, Maqui, me cae bien el militroncho este! ¿Y qué dices que pasó el otro día, tío?

INDIVIDUO.

¿No te lo ha contado aún? Pues que el pobre se puso fatal justo cuando iba a enseñarme algo útil, como antes te he dicho, por si se nos echa encima algún talibán. Le ataqué con un cuchillo de entrenamiento, ¿sabes? Uno metálico, de esos sin filo ni punta…

RULAS.-(Extrañado.)

¿Metálico?

INDIVIDUO.

Sí, de aluminio. Ya, ya sé que vosotros para entrenar cogéis cualquier palito que os encontréis por aquí, que ya me explicó el Maqui que vuestras técnicas son tan mortíferas que incluso con un cuchillo falso de los nuestros os podríais hacer mucho daño. Pero bueno, la cuestión es que le gané la espalda, sin duda porque me dejó para poder darle más sentido a lo que me iba a enseñar, y en cuanto le apoyé el cuchillo en el cuello… ¡Joder, Maqui, a vuestra edad tenéis que comer más y comida buena, no comida basura! Que gastáis mucha energía y luego… Hoy también tienes una mala cara que asusta, hombre…

MAQUI.

Yo… (Repite de nuevo la misma cantinela en estado casi catatónico, mientras empieza a sudar copiosamente.)

RULAS.-(Con patente interés.)

¿Qué pasó cuando le apoyaste el cuchillo en el cuello, colega?

INDIVIDUO.

Pues que el pobre se desmayó. Debilidad, sin duda… y algo que debió comer en mal estado, porque es que… bueno, supongo que podemos hablarlo, puesto que sois tan buenos amigos que no va a salir de aquí, ¿no es cierto? (Le guiña un ojo al Rulas.) En fin, que se… se meó encima.

RULAS.-(Gritando y soltando risitas.)

¡¡¿Que el Maqui se meó?!!

INDIVIDUO.-(Poniéndose un dedo en la boca.)

¡Chsssssst…! ¡Baja la voz! Pues sí, se meó, pero no fue culpa suya. A saber qué mierda habría comido para que le causase ese efecto. Menos mal que se recuperó enseguida, pero claro, estando así, quedamos en dejar para otro día lo que me iba a mostrar. Lo malo, como digo, es que me marcho pasado mañana, y por eso me he venido al parque a ver si le encontraba… ¡y aquí estamos! ¡No veas qué alegrón! Aunque todavía no estés bien, Maqui, por favor, así, rápidito, enséñame lo que sea. Toma. (Se mete la mano en un bolsillo de la chaqueta y saca una navaja, que abre y tiende al Maqui.) Sí, ya sé que es de verdad, pero yendo con cuidadito seguro que no pasa nada y puedo aprender lo que… (En ese instante se oye un sonido extraño proveniente del paralizado Maqui, y un olor nauseabundo se empieza a enseñorear del parterre provocando expresiones de náusea en el Rulas y Enrique, que se tapan la nariz con una mano y agitan desesperadamente el aire con la otra.)

RULAS.- (Mirando al Maqui con gesto entre asombrado y asqueado.)

¡Maqui, tío, no me jodas! ¡¡¿T’has cagao…?!!

TELÓN

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Opinión. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a YouTube Warriors

  1. enrique españa dijo:

    juuuuuuuuuuuuuuaaaaaasssss juas juas juas juas…joder chema,esto lo pillan por ahi y lo hacen un corto seguro!!!!!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s